Cerveza, botanas y refrescos dominan el consumo minorista en México durante los Mundiales: NIQ

hace 2 horas - MUNDO


La cerveza, las botanas y los refrescos, son las grandes protagonistas del comercio minorista mexicano durante los Mundiales celebrados desde el 2010 en Sudáfrica hasta el 2022 en Qatar, al registrar los mayores incrementos en ventas, de acuerdo con datos de NielsenIQ (NIQ) México.

“Con México como sede del próximo Mundial, las marcas deben anticiparse desde ahora a un escenario de fluctuaciones de consumo potencialmente sin precedentes”, consideró Laura Calderón, Líder de Customer Success Retail en NIQ México.

“El Mundial no solo seguirá siendo el principal activador inmediato para el retail mexicano. En 2026, su efecto podría escalar a un nivel totalmente nuevo”, agregó la especialista.

Una de las categorías más favorecidas durante la justa mundialista es la cerveza. En Sudáfrica 2010, las ventas de esta bebida alcanzaron niveles récord en tiendas de autoservicios durante la semana de cuartos de final, cuando México disputó un partido en domingo.

En el Mundial de Brasil 2014, el 45% de los tickets incluyeron cervezas, mientras que en Rusia 2018, las ventas de bebidas alcohólicas y cerveza aumentaron hasta 35% en los fines de semana en los que jugó la Selección Mexicana, en comparación con un año regular.

En Qatar 2022, las bebidas alcohólicas incrementaron su índice de venta 4% frente a un año regular, destaca el estudio de NIQ, una firma de consultoría de inteligencia de mercado.

Destaca que el crecimiento se concentró principalmente en horarios vespertinos y nocturnos, ya que la mitad de las ventas se registraron después de las 18:00 horas.

Las botanas se ubican como otro de los productos ganadores mundialistas. En Brasil 2014, las botanas representaron el 55% de los tickets en el canal tradicional, junto con las bebidas o refrescos.

En el siguiente Mundial, en Rusia 2018, el 77% de los consumidores eligió papas como botanas durante los partidos que fueron vistos desde el 80% de los hogares mexicanos.

Además, los refrescos, botanas, helados y dulces, aumentaron en 29% el ticket promedio entre semana.

NIQ México destacó que en el Mundial de Qatar 2022, durante el partido México–Argentina, el canal tradicional de cervezas y botanas aumentó su participación de 21% a 23% del valor de ventas frente a un sábado promedio.

Los refrescos también registran crecimiento, aunque más moderado. En Brasil 2014, el 61% de los tickets incluyeron a esta bebida.

Mientras que en Qatar 2022, este segmento aumentó 6% frente a un periodo regular, mientras que las bebidas alcohólicas crecieron 4% en el mismo comparativo.

El reporte de NIQ destaca que cada Copa del Mundo activa un fenómeno económico y social que se repite en México, donde el consumo aumenta, hay mayor convivencia y los consumidores adaptan sus rutinas en función del fútbol.

Tanto en los encuentros de Brasil 2014 y Rusia 2018, el hogar se convirtió en el principal punto de consumo y convivencia, con 79% de los aficionados viendo los partidos desde casa.

Particularmente en Rusia 2018, para el 60% de los aficionados, los encuentros de la Selección Mexicana se convirtieron en un motivo de convivencia familiar.

Por canal de consumo, las tienditas de la esquina fueron el principal punto de compra, donde el 61% de los tickets incluyó refrescos y el 55% botanas, impulsados por la cercanía y conveniencia. Mientras que las ventas por ticket llegaron a aumentar hasta 22 por ciento.

También se observó un mayor uso de aplicaciones digitales, toda vez que uno de cada diez hogares las usó con más frecuencia o por primera vez.

Por el lado de las promociones, el 43% de los consumidores reaccionó a descuentos y 21% a regalos.

La convivencia creció. El 33% de los hogares recibió invitados para ver la final. Mientras que la mayoría vio los partidos con amigos (74%), familiares (52%) y colegas (33%).

En el Mundial de Qatar 2022, el 74% planeó acudir a un establecimiento para ver los partidos, siendo los bares en azoteas y los bares deportivos los de mayor selección.

“El Mundial no solo incrementa el consumo, transforma temporalmente los hábitos dentro de los hogares. En Rusia 2018 vimos cambios en rutinas matutinas, mayor dependencia de promociones y una adopción acelerada de aplicaciones de envío”, sostuvo Laura Calderón.